Ya he comenzado mi aventura africana en Lagos, ciudad financiera de Nigeria, que cuenta con 18 millones de habitantes.

Aterrizé el sábado 26 de mayo (víspera de elecciones en España. Que pena no haber podido votar!!). Tras mi periplo de avión: salida a las 6 de la mañana de España via Amsterdam, transfer de 4 horas en el aeropuerto de Amsterdam y porfin vuelo a Lagos (6 horas) y aterrizo a las 18.30 horas local. Una vez aterrizado esperar 2 horas en el aeropuerto (primero cola de inmigración y luego espera de las maletas…

Tras este periplo de 14 horas (casi na) llego al compound donde vive Jose. De momento hasta el 15 de junio vamos a estar ahí, luego nos mudamos al compound de enfrente en el que viviremos solos.

Estoy viviendo en Victoria Island (V.I) una de las islas que componen Lagos. Es la zona donde se encuentran las oficinas y embajadas. Un lugar un poco caótico, pero a la vez curioso y llamativo. Lleno de contrastes, ya que te encuentras con mansiones y compound´s de lujo y enfrente el caos, desorden, pobreza, calles sin asfaltar (eso es generalizado en todo Nigeria) llenas de socabones (que cuando llueve se forman mini-inundaciones), gente durmiendo en la calle, puestos improvisados de comida, fruta, tarjetas de móvil, peluquerías…

No tengo palabras para poder describir los miles de flashes que van golpeando la visión en el camino a cualquier lugar. Evidentemente, este camino lo tienes que hacer en coche, ya que no es muy recomendable para ningún blanquito andar solo por la calle. En realidad no tiene porque pasarte nada, pero nadie lo hace;))

Otro impacto importante es el tráfico, luego dicen de Madrid. Me rio yo, no sabeis lo que es esto, manadas de coches, furgonetas, camiones agolpados en la carretera sin ningún tipo de orden ni concierto. No existen los semáforos, cedas y stop. Esto es la jungla y cada uno lucha por poder avanzar lo más rápido posible. Pero esto no es lo que más te llama la atención, lo que más te sorprende es el olor. Un olor muy fuerte a gasolina que te envuelve y le llega hasta el esofago. Un constante humo de gasolina quemada…. Esto se debe a que la gasolina no está refinada y no es muy buena y unido a esto los coches que inundan las calles en su mayoría son coches muy viejos y antiguos que no queman y eliminan bien el carburante.

Asi que he decidido que no dejo de fumar, ya que en esta ciudad este olor y humo es peor que cualquier cajetilla de cigarro diaria que uno se pueda llegar a fumar.

Otra cosa que te llama muchísimo la atención y que no deja de sorprederme son las motos-taxis (okadas). Es el transporte más rápido y el más barato. Y además es comunitario!!!. He llegado a ver 5 personas montadas al unísono en una misma moto. Increible!!!. Tengo que probarlo uno de estos días.
Pero bueno, no todo es tan dramático. La gente es muy amable. Y el colorido de los vestidos, trajes, sombreros y casas es increible!!!.

El domingo 27 fuimos a comer con la pareja de galicia que vive aquí y su hijo. Fuimos a Apapa, otra isla que conforma Lagos. Esta zona si es más deprimida y caótica que V.I. Estuvimos comiendo en un asiático que parecía sacado de una película americana de la guerra del Vietnam de los años 70. La decoración es lo más chic que he visto en muchísimo tiempo. Después de comer volvimos a V.I y nos fuimos a tomar algo a una terraza de la bahía, al CACTUS. Un café regentado por libaneses. Es uno de los lugares de punto de encuentro de los blancos expatriados que viven en Lagos.

El martes 29 fue festivo, ya que se investía al nuevo presidente Nigeriano un tal Yarar´dua. En realidad, el último martes de mayo siempre es fiesta en Nigeria. Celebran el día de la Democracia Nigeriana y es el día que se inviste a los nuevos presidentes desde hace 10 años. La verdad que lo que en este país se entiende por “democracia” no tiene nada que ver con lo que puede entender cualquier europeo de apie.

Ese día vinieron a comer a la piscina Cristina (la consul española), su marido Hernani (es portugués) y José Alfonso (el director de visados del consulado). Nos pasamos un día divertido y animado en la piscina.

El jueves 31 comencé el día con mi primera clase de inglés con Demi, una inglesa-nigeria muy simpática que va a ser mi profesora de inglés para toda mi estancia en Lagos. Luego a las 12.30 horas acudí al Club Inglés para almorzar, ya que fui invitada por el grupo iberoamericano (es una asociación creada por las mujeres españolas-latinas no trabajadoras de los expatriados) al lunch semanal que hacen. La verdad que “aluciné bastante a colores”. Uno de los objetivos de esta asociación es realizar actividades con el fin de recaudar fondos para una leprosería española que hay en Lagos. Ellas lo llaman actividades para recaudar fondos para la charity. Además de esto, realizan actividades como: pilates, gimnasia, visitas culturales a exposiciones de arte africano, organización de fiestas y galas.

Asi que, finalmente me he hecho miembro (por el módico precio de 3.000 nairas anuales, o lo que es lo mismo 3.000 pelas) y voy a tener que organizar fiestas, galas para recaudar fondos. No está mal para entretenerse en este lugar.

Son muy graciosas, y un poco pijas, pero bueno, hay que relacionarse con todo el mundo. La verdad es que hay tres que me han caido muy bien; Paula la chilena, Silvya la Boliviana y Marjorie la Venezolana. Mañana martes 05 de junio me voy a mi primera clase de pilates con ellas.

El mismo jueves por la tarde-noche (8 de la tarde) fui a Chevron, al lado de V.I. Es una ciudad creada por la petrolera Chevron para sus trabajadores. Es decir, un trocito de Minnesota en tierra africana. Eso es la leche. Es un mini pueblo compuesto por 500 casitas adosadas de 2 plantas, con jardincito trasero y barbacoa. Tienen un gran polideportivo, piscinas al aire libre, canchas de tenis, de baloncesto, policia privada, tiendas… que decir. Todo ello ballado y protegido con la última tecnología de vigilancia privada.

Aquí en Chevron, los iberos se reunen todos los jueves a jugar un partido de fútbol sala que termina con una cena y fiesta hasta las 2.00 de la mañana. Y así fue como terminamos el jueves.

El viernes 01 de junio quedamos por la tarde-noche con 2 matrimonios españoles (Javier y Olga de Bilbao, Rita y Juanjo de Madrid) y la canciller del consulado español a tomar algo en el Lagun, otro restaurante con terraza en la bahía de V.I. Total que nos dieron las 01.00 de la madrugada.

El sábado 02 de junio era el cumpleaños de Jose (32 añitos que me ha cumplido mi niño) y celebramos en casa el cumpleaños con toda la población española. Nos dieron las 8 de la tarde entre tarta, copas y demás…. para ducharnos corriendo e irnos a Chevron a la fiesta de despedida en casa de los Navas, un matrimonio boliviano que se va a Río de Janeiro a vivir ( a los empleados de esta petrolera los trasladan cada 5 años). No os podéis imaginar la pedazo de fiesta…. Barbacoa en el jardín con música country, margaritas, tequila y una gran cantidad ingente de comida (constantemente preparada hasta las 4 de la mañana por los 4 asistentes que tienen), copas y música para bailar en el salón. Latinos, italianos, nigerianos, americanos, hindúes, españoles, japoneses, chinos, libaneses… yo que se cuantas nacionalidades en una pedazo de fiesta que duró hasta las 7 de la mañana.

Acabé hablando en inglés con una texana (Alice) y un hindú (Kamal). No os lo váis a creer, pero mantuve una conversación de 1 hora y media en la que terminaron diciéndome que mi inglés no es tan malo como voy diciendo. Lo que hacen un par de copa o tres… Oh my good!!!

Ah, se me olvidaba que yo para no perder mis costumbres terminé dormida a eso de las 6 de la mañana en el sofá!!!, con mantita incluida.

Total que el domingo 03 de junio nos lo hemos pasado durmiendo la resaca…

He de añadir que toda esta semana pasada (desde el lunes 28 de mayo hasta el viernes 01 de junio) me he pasado las mañanas nadando y tomando el sol en la piscina y por la tarde haciendo ejercicio en el gym del compaund.

La verdad, no me puedo quejar de esta vida de mujer de expatriado.

Seguiré retrasmitiendo mis aventuras desde este pequeño lugar de africa.

Propicia semana.